PRÓLOGO
Nota: Martin leyó el prólogo en la pasada InConJunction, en Indiana. El protagonista del prólogo, tal como queda palpable en el texto, es Varamyr.
El capítulo se abre con un lobo husmeando. Está cazando con su traviesa hermana y su hermano de un ojo. Ellos oyen a otro grupo, un “cachorro”, un hombre y una mujer. Los lobos atacan, centrándose especialmente en el niño, el “carne-dulce”.
Entonces vuelven a Varamyr quien recuerda que un hombre llamado Haggen le explicó que los hombres que comen a otros hombres eran “abominaciones”. Haggen fue el hombre que le enseñó cómo ser un cambiapieles. Varamyr está muriendo en una choza. Está estirado y recuerda el incendio y el calor. El águila ardiendo por efecto de la hechicería negra, el tremendo dolor que había sentido y que casi lo vuelve loco. Siente todos los recuerdos de sus wargs, recuerda los lobos y dando a luz una camada.
Está enfermo y su mente está flotando. Un chico le acuchilló por coger la capa de su madre muerta. Una mujer salvaje llamada Thistle le cosió la herida, pero está infectada y aún sangra. Varamyr recuerda que los hombres Pies de Cuerno acuchillaron a la madre del chico, Varamyr robó su capa, y el chicó le atacó a ÉL. Cuando Thistle le ayudó, ella le preguntó su nombre. Varamyr le dijo que se llamaba Lump. Después de lo que había sucedido en el Muro, Varaymr tenía miedo de usar su nombre real ahora. La mujer no le reconoció. Maldijo el nombre de Mance.
Varamyr recuerda a su madre. Ella era un bruja de los bosques y él Varamyr Seispieles. Él montaba en un oso y vivía en su propio Salón. Una docena de pueblos le rendían tributo. Cuando quería una mujer, enviaba a su gatosombra para que se la trajera. De vez en cuando un “héroe” venía y trataba de matarle pero Varamyr era quien le mataba.
Cuando Varamyr era joven, Haggen comerciaba con Guardiaoriente, así que él estaba fascinado con las tierras de más allá del Muro, y lo había visitado un par de veces. Así es cómo Mance fue capaz de tentarle con las tierras verdes. Reflexiona sobre su situación actual. Está tirado esperando la vuelta de Thistle. Él no podia andar ya más así que ella le dejó y dijo que volvería. Era una mujer del acero, fea, una de los miles que huyeron de la batalla.
Nadie sabía qué hacer tras la batalla. Algunos hablaron de encontrar a los Hijos de Gendel y el pasaje bajo el Muro. El Llorón propuso dirigirse a Torre Sombría. Algunos incluso hablaron de dirigirse a Thenn, a encontrar su Valle Secreto, lo que no tenía sentido ya que ¡los thenitas habían venido hacia Mance!
Una bruja de los bosques, pensó, había hablado de barcos, que los podían llevar a un nuevo hogar. Había habido nueve de ellos al principio pero habían ido yéndose uno a uno sin que él pudiera coger ninguno. Los salvajes se habían dividido en varios grupos, siguiendo a los líderes. Mance era la clave del ejército salvaje, manteniéndolos unidos simplemente por la fuerza de su personalidad. Una vez perdido, no había ejército. Sólo era un conjunto de gente (y otras especies) tratando de sobrevivir de cualquier manera, incluyendo lanzarse a las gargantas unos de otros.
Recuerda a su padre que le había vendido a Haggen el Cambiapieles. Había tratado de huir de él, pero había sido golpeado. Haggen le enseñó, también. Le enseñó cómo ser un cambiapieles. Los perros eran los más fáciles para meterse en ellos. Los lobos eran más complicados, porque tú realmente nunca puedes domar a un lobo, es muy parecido a la mujer y el matrimonio. Los gatos eran aún más complicados porque son vanidosos y crueles. Los alces eran malos. Los osos peores, Haggen no podía con ellos. De todas formas, los pájaros eran los peores. Un hombre nunca debería volar porque podia olvidar quién era.
Haggen le había llevado hacia el norte para encontrarse con otros cambiapieles. Se habían encontrado con los Hermanos Lobos y con Boros, que tenía colmillos. Fue allí donde Varamyr había matado a Haggen. También tomó uno de sus lobos hasta que éste murió. Haggen había tenido sólo tres pieles, Varamyr tenía seis. La vida que Orell vivió en el águila tras morir y que todos los cambiapieles esperan vivir es llamada “Segunda Vida”, algo que Varamyr denegó a Haggen entrando él en su lobo, robándoselo y dejando a Haggen morir solo y gritando.
Describe el entrenamiento de los jóvenes cambiapieles – ellos son entrenados por alguien mayor que ellos en las tradiciones de los wargs (un “regalo” de los antiguos dioses). Ellos experimentan múltiples veces la muerte en los cuerpos de sus animales, pero eventualmente deben experimentar la “Muerte Verdadera”, su cuerpo acabará muriendo. Es entonces cuando viene la “Segunda Vida” en la cual el hombre se ha juntado con su animal. Al final el hombre partirá y sera olvidado, y sólo permanecerá el animal.
Ahora sólo seguían con él los lobos. Cuando el águila ardió, él se había desmayado. Al despertarse, el gatosombra había huido cuando murió el águila. El oso (que siempre le había odiado) había matado a todo el mundo alrededor antes de huir también. Pero los lobos se habían quedado con él. Varamyr sabe que está muriendo y piensa que los lobos se darán un festín con él cuando muera, y cree que eso es hermoso.
En otro flashback, Varamyr recuerda a un chico llamado “Lump” hablando de tomar la piel de otro hombre en vez de morir; Haggen le había golpeando hasta hacerle sangrar diciendo “Todos los hombres deben morir. ¡Incluso los cambiapieles!”
Finalmente consigue arrastrarse fuera y llamar a Thistle. Puede oír a los lobos. Se arrastra penosamente por la nieve y llega a un arciano. Resbala y cae, quedando estirado sangrando en el suelo. El arciano le observa desde arriba y él empieza a pensar en sus pecados pasados. Piensa sobre lo que “sus animales hicieron”, no él. Piensa de nuevo en Lump y también en Bump, su hermano bebé. Lump era pequeño y débil, pero Bump iba a ser un gran y fuerte muchacho, lo habían dicho las ancianas de la aldea. Como revelan los recuerdos, Lump usó sus poderes de cambiapieles para matar a Bump con tres pequeños perros y fue sorprendido por su padre. Después de esto, fue entregado a Haggen.
Varamyr es capaz de volver de nuevo a la choza y se prepara para morir. Se dispone a entrar en la “piel” de sus lobos y morir, y así poder dejar su cuerpo perdido en aquel lugar. Recuerda brevemente a Jon Nieve y rememora su odio por Jon. Desea que Mance le hubiera dejado matarle y tomar a Fantasma, porque el huargo habría sido una piel propia de un rey.
Cuando está preparando para cambiar de piel, en la choza empieza a hacer mucho frío, su mano se congela en el suelo. Thistle retorna en ese momento. Está cubierta de escarcha y sus ojos brillan azules. Varamyr describe a Thistle como dura y fea, pero cuando ella retorna como espectro, los brillantes ojos azules le dan una belleza que jamás tuvo en vida. Las lágrimas, ojos y labios de Varamyr están congelados, pero es capaz de salir de su piel. Está en todos sitios y en ninguno, árboles, animales, la tierra, las madrigueras…Siente animales (pájaros y bestias) por todos sitios. En particular…un alce con dos chicos encima y un huargo que se despierta y levanta su cabeza, reconociéndole.
Varamyr entra en Un Ojo, muere y pierde su cuerpo. Su Muerte Verdadera llega a él como un “golpe de frío”. El lobo ve hombres. Muchos hombres. Demasiados para contarlos. Pero algo va mal. Huelen como carne muerta, no puede ser, no son hombres, no son presas, tienen olores equivocados, están fríos. Sombras de ojos azules moviéndose sobre la nieve.
Y ellos lo sienten. Uno por uno ellos levantan sus cabezas y vuelven sus ojos azules hacia los tres lobos en la colina.







