
JON (I)
Nota: Este capítulo se puede leer completo en la web de Martin, en el apartado Sample.
Jon está teniendo un sueño de lobo. Fantasma puede sentir a sus hermanos aún estando dispersos; sabe que dos de ellos están muertos (Dama y Viento Gris) y que otro hermano anda cerca. También en Nymeria, rodeada de sus pequeños hermanos grises, comiendo incluso carne humana. Está vagando en el exterior, bajo el Muro, a merced del frío y de la nieve, cuando oye unos gritos que dicen “nieve”. Jon despierta: es el cuervo del Viejo Oso, que está llamándole.
Edd el Penas entra en la habitación de Jon para llevarle un aviso de Stannis: quiere verle. Mientras Edd habla sobre lo que le disgustan las ciruelas pasas, Jon está pensando en que los salvajes están amontónandose junto al Muro buscando seguridad. Stannis les mantiene encerrados en una especie de corrales y escoge salvajes de la empalizada para que Melisandre les interrogue. Jon está falsamente convencido de que Bran y Rickon están muertos, pero por sus sueños de lobo sabe que sus huargos están aún vivos. Decide no esperar al desayuno y enfrentarse con Stannis. Rechaza ser acompañado por sus guardaespaldas, odia ir a todos sitios protegido por ellos.
Cuando Jon está cruzando el patio de entrenamiento para ir a ver a Stannis, se da cuenta que los caballeros se han separado en grupos. Uno de los caballeros (Godry Farring, llamado Giantslayer por matar varios gigantes en la batalla del Muro) llama “chico” a Jon y le dice que debería usar su acero valyrio para algo más que para rascarse el trasero. Reta a Jon a luchar con él en el campo de entrenamiento, pero Jon le da la espalda y sigue caminando.
Jon advierte que el trabajo de la reparación del Muro continúa, están reparando la escalera que sube hasta lo alto del Muro, que había quedado inutilizada. Ahora sólo se puede acceder a la cima del Muro usando el torno que sirve para subir a la gente y los suministros.
Se encuentra con Sam y le pregunta cómo le va en sus prácticas con arco. Sam se queja de que practicar le causa ampollas, así que no muy bien. Pero menciona que ha encontrado un buen libro sobre tiro de arco.
Jon entra en la habitación donde se encuentran Stannis y Melisandre esperándole. Stannis parece estar rígido, incómodo, con la piel muy pálida y con un aspecto a cuero. Stannis está enfadado porque ha recibido un pergamino de Lyanna Mormont, una niña de 10 años, afirmando que los Mormont no apoyarán a nadie más que a los Stark. Stannis afirma que esta chica “le ha escupido”. Jon reflexiona sobre lo extraño de que no le haya escrito su hermana mayor, la heredera actual de Isla del Oso, sino la mediana. Empieza a rumiar que todos los señores del Norte le están esquivando, excepto Karhold, que ha prometido su apoyo a Stannis.
Stannis necesita dinero para financiar sus esfuerzos y le pregunta a Jon cuánto tiene la Guardia. Jon le contesta que no tienen nada excepto nabos. Le dice a Stannis que si necesita dinero, intente ganar el apoyo de Puerto Blanco, que están forrados de dinero. Stannis se plantea casar a la princesa salvaje (Val) con Wyman Manderly, para ganarlo a su causa.
Stannis intenta mantener al bebé de Mance como heredero de éste y matar a Mance. Ganar el apoyo de los salvajes usándolo como rehén. Jon intenta convercerle de que los salvajes sólo seguirán a Mance, que no reconocen herederos. Stannis dice que Mance legalmente ha perdido todos los derechos a vivir de muchas maneras, es un desertor de la Guardia por poner un ejemplo. Stannis pretende matar a Mance porque es lo que la justicia y la ley reclaman. Para que sirva de ejemplo, lo quemará.
Jon le dice a Stannis que pretende mandar lejos a Elí y a su hijo. Stannis lo cuestiona, ya que Elí es la nodriza del hijo de Mance. Jon le dice que no hace falta que estén allí, y que el padre del bebé es el padre de Elí, Craster. Stannis sarcástico, dice “¿su padre es el padre de su hijo? Entonces mándalos lejos, esto no es Desembarco del Rey”
Stannis quiere guarnecer los castillos abandonados a lo largo del Muro con sus hombres. Dice que Jon sólo está usando tres de ellos, así que debería permitirle usar el resto. Quiere también premiar con tierras a sus señores y caballeros, y a Casaca de Matraca y al Magnar de Thenn. Jon se niega a que Stannis use los castillos del Muro. Le dice que cederles castillos y tierras a señores sureños y caballeros no le dará el apoyo de los norteños. Le otorga el Fuerte de la Noche, aunque Yarwick opina que harán falta seis meses para restaurarlo. Jon le dice a Stannis que sus hombres sirvan bajo las órdenes de la Guardia y Stannis se agita de nuevo, dice que sus hombres no servirán a Hermanos que no sean nobles. Jon le echa en cara que no puso ningún impedimento a ponerlos bajo las órdenes de su Mano, Davos Seaworth, que también era de baja cuna. Stannis está furioso, le dice a Jon que él le ha hecho Comandante de la Guardia de la Noche, y que igualmente puede hacer otro, con base a que Thorne y Slynt han cuestionado la votación. Stannis en su furia, saca a Portadora de Luz y se ve cómo la luz ondula la hoja con matices rojos, amarillos y naranjas. Jon se burla del honor y el valor de Slynt. Jon no se arruga y Stannis le deja en paz. Stannis le da a Jon un año para repoblar los castillos vacíos. Si no, Stannis se los quedará con o sin su consentimiento.
Jon sale al exterior con Melisandre. Ella le comenta que Stannis le está cogiendo cariño. Jon responde que Stannis sólo le ha amenazado con decapitarle dos veces. Melisandre le responde que tenga miedo de su silencio, no de sus palabras. También le dice que está presente en todas sus visiones de las llamas últimamente. Jon la mira con cautela. Melisandre comenta que, aunque los dioses son perfectos, sus profetas no lo son, y algunas veces malinterpretan sus signos. Luego Melisandre habla de su búsqueda de Tormund y le dice a Jon que tiene un montón de enemigos. Jon le responde que es consciente de que los tiene. Ella le aconseja que mantenga a su huargo cerca, y que tema a los enemigos que le sonríen. Le avisa de que lo ha visto en sus llamas, helado y rodeado de enemigos por todas partes, en la nieve. Jon le contesta que ya sabe lo que es estar helado, pero ella añade: “No sabes nada, Jon Nieve”.JON (II)
Nota: Este capítulo fue leído por Martin en la reciente Technicon, y ha pasado a ser el segundo (por los hechos que narra) aunque no lo dijera explícitamente.
Jon está en sus habitaciones. Está leyendo una carta que escribió Aemon y no está muy feliz con el resultado. Está dirigida a los Lannister en Desembarco del Rey, pidiéndoles que ayuden a la Guardia. Jon piensa sobre cuánto odia a los Lannister. Envía a llamar a Elí. Ella llega y él le dice que ha de cambiar a los niños e irse. Ella obviamente no quiere hacerlo porque piensa que Melisandre quemará a su hijo. Jon le explica que una vez que sepan que el niño no es el de Mance, Stannis no quemará a un inocente. Elí está trastornada y llora, hablando sobre que Sam y ella "salvaron al niño del frío, así que ¿cómo puedo dejarlo ahora?" Jon es inflexible y le dice “tú salvaste a un niño del hielo, ahora salva a otro del fuego”. Le hace mantener la mano sobre la llama de la vela para que vea qué horrible puede ser morir por el fuego. Le asegura que si no quiere irse con el hijo de Mance, el mismo día en que éste muera, morirá ella. Elí no tiene elección y sale corriendo de la habitación.
Jon se queda pensando en “matar al niño”, pero no sabemos a qué se refiere.
Entonces llega Sam, y la escena de su conversación la vemos desde el punto de vista de Jon. No muy diferente a la de Festín, pero vemos qué piensa él. Le dice a Sam que va a enviar a Gigante y a Janos Slynt a diferentes castillos del Muro, para fortificarlos y evitar que los salvajes salten el Muro, y así separará a Janos Slynt de Alliser Thorne para evitar problemas futuros. Sam revela que Jon Arryn fue quien dio el mando de los capas doradas a Janos. Sam no quiere ser maestre porque tiene miedo a la sangre, etc, etc. Jon le dice que ha de marchar, y piensa “mata al niño, mata al niño por los dos”. También hace algunos agrios comentarios sobre los Lannister, acerca de cómo Tommen y Bran lucharon en el patio de Invernalia, cómo ganó Bran, pero Bran ahora está muerto y Tommen tiene una corona sobre sus estúpidos rizos dorados de Lannister. Sam se marcha, azorado.
Jon piensa acerca de la carta de Aemon que tiene que firmar y de sus conversaciones con el anciano. Aemon le había dicho: “Te voy a contar algo que le dije a Egg cuando fue nombrado rey. Tenía 33 años, un hombre adulto, con hijos propios. Pero le dije que para gobernar, tenía que matar al niño que tenía dentro. Mata al niño y deja nacer al hombre”. Así sabemos porqué Jon piensa “mata al niño” cada vez que ha de ser duro.
Se acuesta y no tiene sueños de lobo, pero sí una pesadilla. Sueña que le corta la cabeza a los hijos de Elí y Mance y cose sus cabezas a otros cuerpos (podría ser una referencia a Robb y la Boda Roja). La mañana siguiente ve marchar a Sam, Aemon y Elí.
Jon va hacia el Muro, hablando con los hombres de la Guardia en persona, visitándolos en sus puestos, oyéndoles cara a cara; incluso habla con los hombres del Rey (recuerda mucho a Ned en estos momentos). Escucha de un hermano de la Guardia que Stannis envió a algunos caballeros al sur, pero nadie sabe a dónde, y Jon piensa “Stannis tiene sus secretos, y yo tengo los míos”. El hombre que habla a Jon de esto llama a estos caballeros “los exploradores del camino erróneo”. Jon especula acerca de que Davos (y Salladhor Saan y algunos de sus hombres) fueron enviados a hablar con los norteños para ganarlos para la causa de Stannis. Piensa que estos otros hombres deberían haber sido enviados a otros señores norteños, pero se pregunta si no acabarían desertando cuando abandonaran el Muro.
Entonces se encuentra con Gigante, y le da el mando de uno de los castillos con 20 hombres de la Guardia y 10 hombres del Rey. Le explica todo lo que deberá hacer para reparar el fuerte, y que llevará un maestre y dos cuervos para emergencias. Gigante se marcha.
Luego viene Janos Slynt. Jon le da el mando de otro fuerte (Guardiagris, el castillo más cercano al punto donde Jon saltó el Muro con los salvajes), con otros 20 hombres de la Guardia y 10 hombres del Rey. Janos se comporta de forma absolutamente impertinente, llama “chico” a Jon, y le dice que no marchará. Jon le contesta “Sí lo harás. Está preparado a primera hora”. Janos se marcha, burlándose de Jon.
A la mañana siguiente, Janos no está en el patio preparado para marchar. En lugar de ello, está en el salón desayunando maíz con Aliser, riéndose del asunto. El salón está lleno de hombres: Grenn, Pyp, hombres del Rey, amigos de Aliser, etc…
Jon avanza hacia ellos con 7 hombres tras él. Dice “Lord Slynt, se supone que debía estar preparado para marchar”. Janos y Aliser ríen. Jon dice “Te daré una oportunidad más”. Janos hace algún estúpido comentario sobre que no va a escuchar a un chico, que él tiene amigos en Desembarco del Rey.
Jon hace una señal. Pero sabe que hace una jugada arriesgada porque algunos hombres de la Guardia apoyaron a Aliser y Janos en la votación. Dos hombres cogen a Janos y le levantan de la silla. Todo el mundo en el salón mira, sorprendido. Aliser echa mano al pomo de su espada, mira a Jon y a Garra cruzada a su espalda, y entonces aparta la mano, haciéndose a un lado. Janos se da cuenta de que está en un serio problema. Es arrastrado fuera del salón, al patio. Slynt monta un espectáculo, aullando acerca de sus amigos en Desembarco. “Soy el Señor de Harrenhal”, grita. Stannis y sus hombres salen al patio a mirar, como todos en el Castillo Negro.
Jon dice “Llevadlo al Muro”. Jon se plantea encerrarlo en un celda en el hielo o atarlo a un caballo y enviarlo a Guardiagris, pero piensa “Podría enviarle a cualquier sitio, pero si le dejo irse, volverá para darme problemas”. Se da cuenta que sólo sería retrasar lo inevitable.
“Llevadlo a Muro”, dice Jon, “y colgadle”. (Antes de dar la orden, le vemos recordar que esa fue la muerte con la que amenazó Janos a Mance antes de enviar a Jon a hablar con él).
Slynt grita, lucha, patalea, mientras es arrastrado a la jaula y ésta empieza a ascender. “Yo tengo amigos, si Tywin Lannister estuviera vivo tú nunca…”. Su voz se pierde cuando es llevado hacia arriba. La cuerda que encontraron tiene 100 pies de largo, pero el el Muro mide 700 pies. Oyen romperse su cuello cuando llega al final de la cuerda.
Jon mira hacia Stannis. Éste inclina la cabeza, entonces se da la vuelta y vuelve adentro.
JON (III)
Nota: Este capítulo fue presentado por Martin como el segundo de Jon, pero ha pasado a ser el tercero a la vista de los acontecimientos narrados.Teniendo en cuenta que hace un tiempo confirmó que había reescrito los capítulos de Jon en Dance, y que el final de los dos capítulos es prácticamente idéntico, es de suponer que el final de éste cambiará, ya que la lectura es anterior.
Melisandre necesita quemar a alguien con sangre real, y manda sacrificar a Mance Rayder. Durante la quema Jon no nota que pase nada sobrenatural, así que piensa que lo de la sangre real no sirve de nada, y ordena a cuatro arqueros de la Guardia que le disparen cuando comienza a gritar en la hoguera, algo que molesta bastante a Stannis. Melisandre llama al cuerno de Joramun "cuerno de la oscuridad" y parece saber lo que dicen las runas. Alrededor de un millar de salvajes observan cómo Mance es quemado, la mayoría mujeres, viejos y niños. Tras el sacrificio, Melisandre les exhorta a que abandonen a sus falsos dioses.
Los salvajes empiezan a atravesar el Muro por uno de los túneles, al principio con miedo, y cuando ven que no les ocurre nada malo, pasan muchos más. A la salida del túnel se le da a cada uno un trozo de arciano ("algo de los antiguos dioses con lo que alimentar al nuevo dios" les dicen), y un bol con sopa de cebolla. Casaca de Matraca y el nuevo Magnar son algunos de los que pasan al lado sur del Muro. Stannis les exige obediencia. Jon le comenta a Stannis que si les deja conservar su dignidad, le amarán como rey, pero Stannis dice que no quiere que le amen, sino que le obedezcan.
Al otro lado del Muro quedan unos salvajes liberados y cuatro gigantes (hay uno que no quiere abandonar a su mamut y los otros no quieren abandonarle a él). Melisandre les despide pidiéndoles que vayan diciendo por ahí que hay "un reino, un dios, un rey".
Thorne sigue metiendo cizaña respecto a Jon, y Jon se plantea encargarse de él. Bowen Marsh comenta a Jon que los hermanos están haciéndose muchas preguntas acerca de Jon, que si es un warg, etc. Y que está de parte de Stannis contra los Lannister. Stannis ha hecho de Casaca un lord y le ha entregado uno de los castillos del Muro, a lo que Jon responde a Bowen que Stannis le dijo que los salvajes irían al Agasajo, no al Muro.
Jon se reúne con Stannis, el cual está en compañía de Melisandre, Casaca y el Magnar. Stannis pretende que los salvajes le ayuden a luchar contra los Greyjoy y los Lannister, quiere armarlos, y usar a las mujeres como rehenes. Jon le dice que las mujeres son luchadoras también, pero Stannis no admite mujeres en su ejército. Ni siquiera Melisandre, que se quedará en el Muro cuando partan. Jon dice que el Muro no es sitio para una mujer, los hombres se ponen nerviosos (algo que Melisandre considera un cumplido).
Stannis hace salir a todos menos a Jon y junto con él medita las posibles opciones frente a un mapa. Stannis quiere conquistar Foso Cailin e Invernalia. Jon considera temerarios los planes, pero hace notar que Foso Cailin es inconquistable "desde el sur", y le pide asimismo que conserve Invernalia para Sansa. Stannis se niega, ya que Sansa está casada con Tyrion, y dice que entregará Invernalia a los Karstark. Al hablar de los Bolton, Jon le cuenta a Stannis la historia de la sublevación de los Bolton hace 700 años, cuando el rey Stark (Harlon Stark) tardó cuatro años en rendir Fuerte Terror por asedio. Jon le aconseja a Stannis que consiga el apoyo de todos los lores del Norte que pueda (Umber, Manderly, etc.), los Karstark no son suficientes. Los Umber ayudarán contra los Bolton (debido a un asunto sobre un tío Umber que fue hecho rehén durante la Boda Roja), pero odian más aún a los salvajes, por lo que Stannis no está seguro de esa alianza. Jon propone a Stannis algo más rápido: atacar Bosquespeso. Está más cerca del Muro, pueden acercarse sigilosamente por las montañas y los bosques sin que los vean, no es una fortaleza (sus defensas son de madera) y lo que es más importante: está en poder de los hijos del hierro y no de norteños. Restituir Bosquespeso a sus dueños sería una ventaja. Jon ruega a Stannis que no ofenda a los norteños que le ayuden, ya que siguen creyendo en los antiguos dioses.
Melisandre, al final del capítulo, advierte a Jon sobre enemigos a los que considera amigos.







