EPISODIO 2: EL ORIGEN DE GEORGE R.R. MARTIN COMO ESCRITOR
Hola soy George R. R. Martin, hablándoles desde Santa Fe, Nuevo México, en otro de estos podcasts. Siempre pueden averiguar más sobre mí y mis libros en mi página web: www.georgerrmartin.com; espero que la miren. Aparte de hablar de mí y de mis libros, ocasionalmente hago otras cosas además de escribir y leer, así que encontrarán información sobre las películas que estoy viendo, algunos pensamientos políticos, quejas sobre la vida; toda esa clase de cosas. Intento actualizar mi página web tan a menudo como puedo: es mi pequeña manera de contactar el mundo.
Hoy he pensado que les hablaría un poco sobre "escribir" y cómo empecé como escritor, que es una pregunta que se me hace mucho cuando voy de gira y asisto a convenciones. "¿Cuándo empezaste a escribir?", me dice la gente. La verdad, es que casi no recuerdo un tiempo en el que no escribiera, creo que estaba escribiendo casi desde el momento en el que empecé a leer. Soy una especie de hormiguita y conservo cosas durante décadas, me cuesta mucho tirar algo, así que, en realidad, todavía tengo algunas de las primeras cosas que escribí cuando era un niño. Y bueno, está escrito a mano, a palo seco, en esa especie de cuadernos de anillas que había en esa época, con cubiertas imitando mármol en blanco y negro. Y yo llenaba esas páginas con dibujos de planetas y la "Enciclopedia del Espacio", creo que es la cosa más vieja que tengo escrita por mí. Juro que no tendría más de cinco o seis años. Tengo todos esos dibujos de planetas, la mayoría de los cuales son un crudo intento de hacer un círculo, coloreado de un lado a otro con un lápiz y dentro, a palo seco, había escrito algo sobre ese planeta y quién vivía en él. Todos mis planetas tenían gente viviendo en ellos, un planeta vacío sería algo muy aburrido.
Y miro ahora este libro, mi "Enciclopedia del Espacio", mi más antigua, mi más antigua y superviviente obra y es interesante porque las cosas están completamente mezcladas, tengo a Marte y a Venus allí, Saturno, ya saben, planetas reales de los cuales obviamente había leído en algún libro o visto en televisión y estaban mezclados con planetas de ficción de los programas espaciales que veía por ese entonces: "Captain Video", "Tom Corbett, Space Cadet", "Rocky Jones, Space Ranger" que era mi favorito. Rocky tenía la nave espacial más guay, la "Orbit Jet", con pinta mucho más sexy que la nave de Tom Corbette o la nave de Flash Gordon. No es que supiera lo que significaba “sexy” por entonces pero, de todos modos, era la más guay de las naves. Así que tomaba un planeta de esos y los ponía con Marte y Venus como si fueran lo mismo y escribía cualquier cosa que hubiera aprendido en el programa acerca de esos planetas en particular. No podía distinguir entre la realidad y la ficción por entonces, y luego añadiría planetas que, mirándolo ahora, estoy casi seguro de que me los inventé (se ríe). No son de Rocky Jones ni, por supuesto, del Sistema Solar real, simplemente son planetas que añadí. Así, que siempre he estado escribiendo; no sé de dónde viene ni qué me hizo escribir. Pero vino a mí en una edad muy temprana.
Más tarde, creciendo con mis proyectos, en Bayonne, Nueva Jersey, escribiría, en realidad, historias de monstruos y las vendería a otros chicos de la vecindad. Empecé escribiendo estos cuentos en una página que vendía por un penique. Tenían un hombre lobo, un monstruo y Frankenstein o la criatura del “vudú negro” o algún monstruo parecido. Y los leía de forma dramática cuando vendía la historia, porque algunos de mis clientes, en realidad no leían muy bien. Así que no sólo me compraban la historia sino que tenía que leérsela. Fui subiendo mis precios porque incluso en esos días con un penique no podía comprar muchas cosas. Subí el precio hasta que llegué a un níquel con el que podía comprar un barrita "Milky Way" a las cuales era muy aficionado. Era mi chuchería favorita. Así que escribía una historia, la leía, conseguía el níquel y me compraba una barrita "Milky Way". Era un gran sistema. Pero, desgraciadamente, uno de mis clientes empezó a tener pesadillas con las historias de monstruos que le estaba leyendo. Y su madre se alarmó mucho porque se despertaba en medio de la noche. Y su madre fue a hablar con la mía y le dijo: " Tienes que parar, George, de asustar a mi hijo". Así que mi madre habló conmigo y ese fue el final de mi primera abortada carrera como escritor profesional, vendiendo historias por barritas "Milky Way".
Más tarde aún, en el instituto, seguí escribiendo. Estaba metido en fanzines de comics. Me gustaban mucho los comics desde una edad muy temprana, una vez más, a veces me pregunto si me hubiera vuelto un lector tan voraz de no haber sido por los comics. Porque aprendí a leer en la escuela con "Dick y Jane" que debían ser las personas más aburridas del universo. Los "Baby Boomers" de mi generación probablemente recuerden a "Dick y Jane" y sus tontas historias como: "Corre Dick, corre", “Ver, reconocer, correr”, ya saben, y pequeños barquitos y cosas de zona residencial. Era muy tedioso, eran una familia muy aburrida. Pero, por otra parte, tenía a Batman y a Superman y a los "World Finest Comics" y un poco después a "Flash" y a los tipos de Marvel. Esas cosas eran mucho más excitantes de leer, así que entré fuerte en los comics.
En los 60 el fandom de los comics estaba justo comenzando. Un puñado de fans empezaron a escribirse entre ellos mediante las cartas publicadas en las columnas de las revistas de fans, o mejor dicho, en las revistas de comics. Y empezaron a publicar sus pequeñas revistas amateur llamadas fanzines, la mayoría de las cuales fueron producidas en miméografos o por un proceso conocido como "Ditto" que requería una cazuela con gelatina y masters y salía ese ejemplar en violeta apagado, pero era muy barato, era algo que incluso un chaval de instituto podía hacer y yo que estaba en la secundaria. Así que escribía todas estas historietas amateurs de superhéroes y las enviaba a los fanzines y las empezaron a publicar. Por supuesto, eran historias bastantes espantosas e infantiles, pero en el contexto de ese momento fueron bien recibidas.
A veces pienso que cada escritor que empieza necesita un lugar como ése donde los estándares no sean altos al principio, un lugar en el que se pueda ser malo y uno no sea machacado por ello y donde se pueda conseguir una cierta cantidad de información y confianza, que es algo que saqué del fandom de los comics.
Continué escribiendo para esos fanzines de comics y poco a poco me fui volviendo mejor, hasta que llegué a la universidad. Finalmente alcancé un nivel en el que pensé: "Voy a intentar, voy a intentar publicar algún cuento en alguna revista profesional”. Y en realidad, el primer cuento que envié a una revista profesional... la gente me pregunta: "¿Cual fue su primer envío? ¿Su primer rechazo? ¿Fue en Analog? ¿Fue en Galaxy? ¿A algunos de los mayores editores de la época como H. L. Gold o J.W. Campbell ?”. No, no, fue a una revista llamada "American Scandinavian review". Porque tenía una asignatura en la universidad sobre historia escandinava y hablé con el profesor para que me dejara escribir ficción histórica, en vez de un largo informe, para mi evaluación final. Y escribí un cuento sobre la "Guerra Sueco-Rusa de 1808" que al profesor le gustó tanto que la envió por mí a la revista profesional "American Scandinavian Review", y no lo compraron. Fue mi primera carta de rechazo y sobreviví a ella, lo que me dio confianza para empezar a enviar algunos de mis cuentos de ciencia ficción también. Porque había aprendido que las cartas de rechazo no eran fatales y el editor de "American Scandinavian Review" dijo algunas cosas buenas del cuento cuando me lo reenvió. Así que empecé a enviar y estaba en mi año final de la universidad cuando la revista Galaxy me contestó y me dijeron que compraban mi cuento: "El Héroe" Y obtuve un cheque por 94 dólares, que de hecho, era una tremenda cantidad de dinero en esos días, así que estaba muy contento de tenerlo. El año era... era el verano de 1970, el cuento salió en febrero de 1971 y yo era oficialmente un escritor profesional. Así que recorrí un largo camino desde la "Enciclopedia del espacio" hasta Galaxy. Fue un viaje largo y extraño, pero estoy contento de haberlo tomado.
De cualquier manera, gracias por escucharme. Soy George R. R. Martin y por favor entren en mi página web www.georgerrmartin.com "A Feast for Crows" está ahora a la venta en cualquier lugar en el que se vendan libros, igual que los otros libros de la serie, así que échenles un vistazo a esos también.
Cuídense.







