Aunque el primer personaje que intenté dibujar fue Jon Nieve, lo dejé para otro momento porque no salía como yo quería y me decanté por Jaime.
Este personaje me resulta relativamente fácil de dibujar (quizá porque lo tengo muy estudiado :-)) pues lo describen con detalle y responde a un modelo de belleza concreto (recordemos que se parece a su hermana).
Lo que en un principio me parecía una mirada demasiado introspectiva (basada en la de Jude Law), después de Tormenta de espadas se adaptó a la perfección.