Si elegí dibujarla no fue porque me cayera especialmente bien (después de Juego de tronos todavía no me convencía del todo) sino porque encontré la foto de una actriz norteamericana que me podría servir como modelo. Le puse unos años más, deformé muchas cosas (que la gracia está en no parecerse a la foto) y conseguí una Cat con la seria magnanimidad de una Stark y la digna preocupación por la familia de una Tully, capaz de ser buena o mala según sopla el viento.